AQUELARRE 28

MUESTRA ANIVERSARIO VIRTUAL

PABLO ÁLVAREZ ROCHA

[Best_Wordpress_Gallery id=»216″ gal_title=»* Pablo Alvarez»]

Es casi imposible ponerse en la piel del otro, sin embargo, en el plano de la discriminación no debería ser tan difícil ya que la mayoría de nosotros hemos sido en algún momento de nuestras vidas discriminados. Sea por ser gordo o flaco, por homosexual, negro o indio, por pelado o por peludo, por gringo o judío, por gitano o turco, por gallego o tano o bolita, por árabe o chino, por mujer, por pobre, por pata dura, por comunista, por miope, por tronco para las matemáticas o los idiomas, por joven o por viejo, por come- santos o por ateo… La lista es larga. Por algo y por muchos, en algún momento de nuestras vidas, seguro fuimos discriminados y seguro discriminamos. También se discrimina por “loco”, por “mongólico”, porque “vive en su mundo”…

Podemos buscar culpables de esta situación, la educación y enseñanza que recibimos, la publicidad, los ortodoxos de todas las religiones, algunas ideologías, pero ese es el camino fácil, vuelvo al principio ¿por qué discriminamos si en algún momento hemos sido discriminados? Seguro cada uno de nosotros tiene varias respuestas al respecto, pero el solo hecho de que nos estemos planteando la pregunta ya es un paso importante.

Pablo ha estado haciendo fotografías durante meses de estos niños y jóvenes con “capacidades diferentes”, eufemismo con el que tratamos de tapar nuestro discriminante pensamiento y lenguaje. Con estas fotografías Pablo nos invita a amar al “diferente”, no sólo a los que él fotografió, sino a todos los diferentes.

Quererlos, comprenderlos, respetarlos, integrarlos, quiere decir que estamos aprendiendo a amarnos a nosotros mismos.
Este trabajo está lleno de ternura, de amor y de buenas fotografías, pero y por sobre todas las cosas nos sacude, nos interpela, nos hace pensar y a mi modesto entender, esa es la función primera de la fotografía y del arte todo.

¡Gracias Pablo!

Annabella Balduvino